lunes, 8 de abril de 2013


Puta noche, fin de semana
Sábado por la noche o viernes, no recuerdo el día menos la hora; solo sé que era fin de semana, así como no sé que día es, digo que noche es hoy.
Esa noche arrasadora de sentimientos y pensamientos éticos y morales establecidos. Esa noche abrazador  al puro y más satisfactoria adaptación del hombre y su naturaleza, la pasión. La pasión como inicio de todo lo existente en este mundo.
Porque somos pasión y estamos hechos de pasión, si no pregúntales a tus padres como fue que te “fabricaron” quién sabe si fue de día o noche o tal vez una puta noche de sábado.
Continuando, y no saliéndome del tema que tratare en otro momento; continuo; excitado por el calor abrazador de pensamientos libertinos: al fin fin de semana, alcohol, diversión, excesos y mas  pero más diversión. Salgo rumbo al encuentro con la calle y algún bar acogedor embargado y  ya embriagado de expectativas ¿embriagado? no recuerdo eso.
Perturbado con preguntas muy comunes en mí, después de alguna salida no están conmigo como por ejemplo ¿Qué hice? ¿Que dije? ¿Cómo llegue? ¿Donde estuve?¿Conocí a alguien ? etc.
Esta vez todo cambio, ya no es lo mismo, ya no hay preguntas, ni búsqueda de respuestas alguna, solo respuestas  basados en recuerdos ; recuerdos como  si esa biche fuera  toda mi vida ; los únicos momentos recordados y vividos, mi infancia, juventud t vejes todo en una noche.
Aburrido de todo y todos; siendo un nihilista, sin ningún placer por nada y nadie; pero esa noche cambio todo.
Recuerdo, solo recuerdo y añoro; mas bien dicho recuerdos, solo recuerdos y añoranzas queda.
Estando ya en el bar y entrado en tragos, lo recuerdo bien al fin llega ella; ella a la que nunca conocí, a la que en secreto quise, a la más hermosa mujer del planeta en este mundo de mierda. Sentado frente a ella, contemplándola y sin valor para hablarle. Al fin tomo valor y decisión me abalanzo para  enfrentarla y decirle algo; las copas de vino hicieron efecto; siento como tambaleo como también tambalea mi decisión de acercarme a ella, caigo rendido por el peso de mi cuerpo producto del dulce vino, y así de dulce la contemplo sentado desde la silla donde caí y al momento suena las más hermosa canción que jamás escuche, aunque ya la había  escuchado en alguna  radio; pero esta vez no era lo mismo; era como un coro celestial: las guitarras distorsionadas, la batería… deje por un instante mi débil propósito de acercarme a ella para seguir el ritmo de la música y ser parte del grupete que baila frente al escenario. Este momento lo compararía como el apocalipsis: somos el pueblo y la banda los ángeles, que nos rodean y  protegen,  a la espera de la llegada de Dios para hacer el juicio final a condenarnos o salvarnos; así  apareció ella como una Diosa pero esta  vez  sin juzgar a nadie o mejor  dicho a salvarme. Solo vino a estar a lado mío, a mi lado; aunque en ese momento ella no lo sabía, pero estaba a mi lado. Era el momento me dije; el destino o la canción  la trajo a mí, no supe que decir o hacer; cuando termina la canción. En mi cabeza solo pensaba ¿Por qué terminaste? ¿Por qué…? Y solo decido gritar ; ¡otra, otra, otra… cuando de pronto escucho su respuesta o mejor dicho su apoyo o su simple reacción a una situación así; frente a una banda de música muy buena , muy buena (como ella), fue entonces donde nace un saludo mutuo, no es un ¡hola o ¡que tal  nada de eso; eso es para gente común, pero en este momento más que nunca me siento alguien superior y el momento era divino; nos miramos fijamente a los ojos (por casualidad, pero fue a los ojos) frente a frente y dije: que buena … que buena canción y ella sonrió, fue ahí  donde empezó todo. No hablamos mucho, solo escuchábamos la música; como dije era todo divino en esos instantes; cuando de solo pude pronunciar estas palabras:
“te veo y amo tus formas; amo las forma de tu cuerpo, amo la forma de tu rostro, amo la forma de tu ser, amo la forma en que me hablas, amo la forma escuchas, amo la forma de tu sonrisa, amo la forma en que me coqueteas. AMO TUS FORMAS y te amo…”
Y  ella respondió: yo también te amo, así de simple, pero fue mi mundo esa palabra que consideraba tan trivial, pero ambos lo sentíamos, AMOR. Y  empezamos a hablar de momentos que jamás vivimos, reíamos, me contaba los buenos momentos vividos juntos y del gran amor que sentíamos, el cual yo también creía verdad; todo era perfecto. Las horas pasaron y el alcohol hiso su trabajo como el mozo que nos atendía cordialmente para pedir su propina; pero el vino te da propinas o te da un regalo especial, y si que nos la dio a ambos; ebrios y desinhibidos nos fuimos juntos en busca de otro tipo de embriagues, al caminar nuestros pensamientos se juntaban y también se juntaron nuestros labios, las sonrisas complementaban el momento; ya en un cuarto blanco, todo blanco y en la cama extensa, una matrimonial o más grande aún, nos vemos envueltos de pasión, nos besamos, acariciamos, juntamos nuestros cuerpos y lo hacemos uno, entro en su cuerpo como ella entra en la mía, siento su abrazo muy  pero muy fuerte, al punto de no dejarme mover libremente; cuando siento un  pinchazo en el brazo, me siento adormecido, ¡es veneno  ¡ es veneno  digo yo y  su que lo era cuando me veo con una camisa de fuerzas.
recordando o recordandote  estoy
el pasar del tiempo fue tan solo un segundo en los años separados
por que tu presencia jamas estuvo ausente
aun vives en cada instante mio
eres como mi desayuno
tu presencia es vital para mi
el pensar que no te tengo mas es como aceptar
que en verdad ya estoy muerto
muerto desde el dia en que nos dijimos que no
recordando o recordandote
aun me es imposible aceptar la idea
de que  te he perdido
tu ausecncia es como la estaca
que penetra y destruye mas este corazon ya destruido
tu ausencia es como desangrame y sentir el frio intenso
que  dejas el no tener

no creo en el amor


no creo en el  amor
no creo en tu amor
no creo en pensar en alguien que no sea yo
no creo compartir mis sentimientos con alguien
no creo estar pensado en ti
no creo, no creo
no creo que te pienso sin pensar
que te veo sin ver
que siento sin tenerte
que siento el latir de tu corazón
que siento el perfume de tu aliento y tu cuerpo
que me manda a un lugar mejor
como la dulce esperanza que viene de mi
oscuridad mas profunda
no creo en el amor
no creo en tu amor
no creo estar pensando en ti